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lunes, 6 de abril de 2026

Tradiciones de Semana Santa. Los Monumentos de Jueves Santo caseros

 




"Costumbres valencianas. Los monumentos caseros.
Monumento propiedad del Sr. Calomarde (Dibujo a pluma por Garrido)"
Diario de Valencia, 16 de abril de 1914. Prensa Histórica.






   © María Nieves Bueno Ortega


   Hace años hablamos sobre la tradición de montar Monumentos de Jueves Santo en miniatura en casas particulares, no sabemos si esta tradición se realizaba en otros lugares, pero fue muy popular en Valencia. Desde el Domingo de Ramos se vendían en Valencia las figuritas para el Monumento. Antoni de Cidón Navarro lo llamaba "La paraeta dels sants" en un poema premiado en los Juegos Florales de Lo Rat Penat, publicado en 1907 en el Almanaque de Las Provincias. Para entonces ya era, según dice el poema, una costumbre en decadencia, con figuras de poca calidad, y habla de cómo había ido cambiando desde la infancia del autor, con nostalgia...
   Se trataba de la tradición de reproducir en las casas particulares los Monumentos de Jueves Santo de las iglesias pero en miniatura, con un altar, Sagrario, velas (que se encendían), soldados romanos, personajes varios, y delante un Cristo yacente. Esta tradición sabemos que ha continuado en alguna casa hasta la actualidad, aunque en menor tamaño, porque tuvimos ocasión de comprobarlo hace tiempo.
   




"Altar flanqueado por dos santos. Carcagente"
Tarjeta postal, anónima, principios del XX.
Biblioteca Valenciana, Fondo Gráfico. BV José Huguet JH30/246

   Un ejemplo de Monumento de Jueves Santo antiguo. Catalogada la fotografía como "altar con santos", en realidad se trata de un Monumento de Jueves Santo, con el Sagrario cerrado y debajo el Cristo Yacente. A ambos lados ángeles y detrás las Tablas de la Ley. Todo ello rodeado de candelabros y velas...




   Sobre el Monumento casero del sr. Calomarde [¿Plá? ¿el mismo que fuera vocal del Círculo Católico Obrero de San Vicente Ferrer?] se publicó un artículo en Diario de Valencia, del que reproducimos unos fragmentos:

   "¿Quién no recuerda los días de la niñez en que, acompañados de nuestros padres visitábamos el Domingo de Ramos, en la Plaza de la Virgen, la 'Fireta de les Figures de Monument', tan magníficamente  descrita por el excelso poeta Antonio de Cidón?" (...)

  "Estos días hemos tenido ocasión de ver uno de esos monumentos, de los muchos que deben quedar en la capital. pertenece a don Justo Calomarde, de 81 años [?], que lo heredó de su padre don Mariano, fallecido a los 92 años, de lo que resulta que las antiguas figuras son de los siglos XVII y XVIII, de barro cocido y policromadas, algunas de las cuales son de un famoso santero apellidado Labrador. Sobre una hornacina de más de dos metros de altura se levanta la escalinata que da acceso al altar, la cual está sembrada de candelabros con sus luces. Las figuras tienen unos 30  centímetros de altura. Las modernas, de madera, son obra del escultor coetáneo señor Guzmán, entre las que destaca un Nazareno, que ha sido ricamente vestido por las monjitas de la Beneficencia.
   Junto al altar hay una mesa petitoria, como las del Santo Hospital, presidida por una monja, una dama y una niñera con un niño de la Inclusa en brazos, obra de Guzmán, y vestidas las figuras en la Beneficencia, igualmente.
   Adornan el monumento siete arañas de cristal, no pasado sino engarzado, hechas por el propietario señor Calomarde, a la edad de  20 años, en las que se4 admira a la vez que el arte, la paciencia de su artífice, y 56 candeleros de bronce. Las figuras en total son unas 30.
   Los lienzos de los lados de la hornacina son copia del monumento de los Santos Juanes y se cree que fueron pintados por el mismo artista.
   Está alumbrado por una instalación de luz eléctrica (...)
   La conservación de las arañas y enseres, durante el año, se hace en cajones adecuados, y las figuras en vitrinas.
   El señor Calomarde, respetable magistrado jubilado, no tiene otra preocupación que conservar tal obra, y todos los años la monta durante la Semana Santa...
   Nosotros deseamos que tal afición no desaparezca, que el señor Calomarde goce muchos años de vida y que su ejemplo de piedad repercuta en las familias valencianas."
   (José Llombart. Diario de Valencia)






   "La puerta de la Catedral convertida en estos días en mercado de asuntos religiosos, es uno de loa puntos más tentadores para la gente menuda. Un viejo comprando a sus nietos figurillas de barro, representación de los personajes bíblicos de la Semana Santa".
Las Provincias, 1931.





"De les fires y firetes
qu'en esta terra se fan
es, de totes la mes curta
la del Dumenche de Rams"

(La Paraeta dels Sants, de Antoni Cidón, 1907)
   



   Las reformas del Concilio piden actualmente que el Monumento sea Eucarístico, retirando la figura del Cristo yacente.

   Así, la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos en su Directorio sobre la Piedad Popular, principios y orientaciones (2002), explica:

   "Jueves Santo
   La visita al lugar de la Reserva
   La piedad popular es especialmente sensible a la adoración del Santísimo Sacramento, que sigue a la celebración de la Misa en la cena del Señor. A causa de un proceso histórico, que todavía no está del todo claro en algunas de sus fases, el lugar de la reserva se ha considerado como "santo sepulcro"; los fieles acudían para venerar a Jesús que después del descendimiento de la Cruz fue sepultado en la tumba, donde permaneció unas Cuarenta horas.
   
   Es preciso iluminar a los fieles sobre el sentido de la reserva: realizada con austera solemnidad y ordenada esencialmente a la conservación del Cuerpo del Señor, para la comunión de los fieles en la Celebración litúrgica del Viernes Santo y para el Viático de los enfermos, es una invitación a la adoración, silenciosa y prolongada, del Sacramento admirable, instituido en este día.

   Por lo tanto, para el lugar de la reserva hay que evitar el término "sepulcro" ("monumento"), y en su disposición no se le debe dar forma de una sepultura: el sagrario no puede tener la forma de un sepulcro o urna funeraria: el sacramento hay que conservarlo en un sagrario cerrado, sin hacer la exposición con la custodia."



   Lo cual no impide en absoluto una tradición tan antigua y hermosa, semejante a los Belenes, aunque es difícil de recuperar. Hasta los años 30, hasta la guerra, cuando fueron destruidas tantas imágenes religiosas, hay constancia de montajes semejantes en Semana Santa en casas particulares, por ejemplo en Algemesí, donde eran famosos "el sepulcre dels Corpovanos" o "el llitet dels Morell", como recordaba en un artículo Martí Domínguez.





Otro ejemplo de Monumento de Jueves Santo antiguo:
Monumento en la Iglesia de Santa María, Alicante, 1912.
Revista Iris, 1912.



   Los Monumentos de Jueves Santo caseros. Tradiciones de Semana Santa prácticamente olvidadas, que hemos querido rescatar aquí...





Feliz Pascua de Resurrección





(No tiene nada que ver con el tema, y además no sirve de nada, pero no está de más recordar que es de buen gusto y cortesía, cuando se utiliza contenido de, por ejemplo, este blog, añadir el correspondiente enlace, citar la fuente, y no limitarse al copia y pega, etc... Gracias)



jueves, 24 de marzo de 2016

Alicante. Monumentos de Jueves Santo, 1912





 
"Monumento de la Colegiata de San Nicolás." Fotografía de Agupi.




 
"Monumento de la Iglesia de Santa María." Fotografía de García Solves.




   Tradicionales Monumentos del Jueves Santo instalados en la Colegiata de San Nicolás y la Iglesia de Santa María de Alicante en 1912, en dos fotografías publicadas en la revista Iris el 10 de abril de 1912. (Biblioteca Nacional)
   Ambos eran sencillos y muy similares: En el centro del altar, la Urna del Monumento, rodeada de grandes velas encendidas.

 
   El texto del artículo proporciona alguna curiosa información sobre las circunstancias y costumbres de la época:
   "...Nuestra Semana Santa se celebró con todas las ceremonias y ritualidades de costumbre.
   Como es natural, en todos los actos la concurrencia femenina fue mayor que la masculina; la visita a los monumentos se hizo con el mayor orden, y era de observar que este año las señoras no llevaban flores en la cabeza ni en el pecho, requeridas, sin duda, por el señor cura de la Colegiata, que así aconsejó lo hicieran. Las iglesias de San Nicolás y Santa María fueron visitadísimas; la procesión, imponente y solemne, reinando en todos los actos el más perfecto orden..."

   Al parecer, en años anteriores la indumentaria de las damas se consideró demasiado ostentosa y poco apropiada para fechas como estas.



domingo, 29 de marzo de 2015

Domingo de Ramos en Valencia, década de los 30

 

 

 
"El Arzobispo de Valencia, presidiendo la procesión del Domingo de Ramos." Foto Desfilis.
 
 
 

"La procesión de las palmas, entrando en la Catedral." Foto Desfilis.
 
 
 
 
   Domingo de Ramos en Valencia en 1931, fotografías publicadas en el diario Las Provincias.
   Puede verse aquí el tradicional mercadillo con las figuritas con las que se montaban en las casas los Monumentos de Jueves Santo en miniatura, infantiles especialmente. Una tradición casi perdida.
 
 
 


 
    "La puerta de la Catedral convertida estos días en mercado de asuntos religiosos, es uno de los puntos más tentadores para la gente menuda. Un viejo comprando a sus nietos figurillas de barro, representación de los personajes bíblicos de la Semana Santa." Foto Vidal.
 
 
 

 
 
 
Fuente: Las Provincias, 31 de marzo de 1931.
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
  
 
   

jueves, 28 de marzo de 2013

Imaginería valenciana. D. José Maria Ponsoda Bravo: Urna para un Monumento de Jueves Santo, años 20. Oración para el Jueves Santo







Urna para depositar a Jesús Sacramentado en el Monumento
del Jueves al Viernes Santo (obra de Ponsoda). Fotografía c. 1928.





   La Urna del Monumento de Jueves Santo  podía tener diversas formas: de Sagrario, o más habitualmente Arca, o arquilla; en este caso, tiene la forma de un Sagrado Corazón, como simbolizando a Jesucristo en su pasión.
   Se trata de una espectacular urna realizada por el escultor valenciano José María Ponsoda Bravo en la que dos ángeles custodian el Sagrado Corazón, con corona de espinas, la herida en el costado derecho, coronado con una Cruz, llamas,  y rodeado de un gran resplandor de rayos. Parece una forma de representación poco habitual en un objeto de este tipo, por desgracia no sabemos el lugar para el que fue realizada esta urna*.
   La fotografía es de alrededor de 1928.

   El Jueves Santo, tras la Misa, se hace el traslado del Santísimo al lugar de reserva en el Monumento, cantando:



PANGE LINGUA - TANTUM ERGO




  
   Canta, lengua, el misterio del glorioso Cuerpo y de la preciosa Sangre, que el Rey de las naciones, fruto de unas purísimas entrañas, derramó para redimir al mundo.
   A nosotros fué dado, y para nosotros nació de una intacta Virgen: con los hombres trató en la tierra, esparciendo la semilla de su palabra: terminó con maravilloso orden el tiempo de su vida.
   En la noche de la última cena, puesto á la mesa con sus hermanos, después de haber cumplido con la ley en los manjares legales, por sus manos se dió él mismo en comida á los doce apóstoles.
   El Verbo hecho carne convierte en carne con su palabra el verdadero Pan: se convierte también el vino en Sangre de Cristo. Y si esta verdad es superior al sentido, basta la fe para fortalecer en ella al corazón sencillo.
   Adoremos, pues, á tan alto sacramento: cedan las ceremonias de la antigua ley al nuevo sacrificio: supla la fe lo que el sentido no alcanza.
   Dese alabanza y júbilo, salud, honor, virtud y bendición al Padre y al Hijo, é iguales loores al que procede de entrambos. Así sea.


(De un devocionario)






   *Editado:
   Sobre la Urna de la fotografía, nos alegramos de saber cuándo y para dónde la realizó Ponsoda:
   En la impresionante, imprescindible, tesis doctoral de Jenaro Enrique López Catalá, "José María Ponsoda Bravo y la imagen escultórica religiosa de su tiempo en Valencia" (2017), hay una fotografía de esta Urna para el Monumento, y se indica: "José María Ponsoda, Arca Eucarística. 1919. Palencia. Hermanos de San Juan de Dios".






miércoles, 27 de marzo de 2013

Carcagente. Fotografía de un Monumento de Jueves Santo, principios del XX







Monumento de Jueves Santo en Carcaixent.
"Altar flanqueado por dos santos. Carcagente."
No pone el lugar, ni el autor de la fotografía. Tarjeta postal.
Biblioteca Valenciana/BV Fondo gráfico. BV José Huguet JH30/246. 






   Esta fotografía antigua de la Biblioteca Valenciana lleva el título, algo erróneo, de "Altar flanqueado por dos santos. Carcagente". Pero en realidad se trata de un Monumento de Jueves Santo tal y como se colocaban antiguamente en las iglesias.
   Vemos el Sagrario cerrado, y debajo el Cristo Yacente, y a ambos lados dos grandes ángeles; detrás, las tablas de la Ley. Y todo el conjunto rodeado de un gran número de candelabros.




   Ya a finales del XIX, pero sobre todo en el siglo XX y después del Concilio Vaticano II, se ha procurado por parte de la Iglesia remarcar el carácter exclusivamente eucarístico de los Monumentos que son visitados por los fieles el Jueves Santo, y se suele eliminar la figura del Cristo Yacente.
   En los principios y orientaciones del Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (2002) se dice literalmente sobre el Jueves Santo y la visita al lugar de la reserva:
  

   La piedad popular es especialmente sensible a la adoración al Santísimo Sacramento, que sigue a la celebración de la Misa en la cena del Señor. A causa de un proceso histórico, que todavía no está del todo claro en algunas de sus fases, el lugar de la reserva se ha considerado como "santo sepulcro"; los fieles acudían a venerar a Jesús que después del descendimiento de la Cruz fué sepultado en la tumba, donde permaneció unas Cuarenta horas.

   Es preciso iluminar a los fieles sobre el sentido de la reserva: realizada con austera solemnidad y ordenada esencialmente a la conservación del Cuerpo del Señor, para la comunión de los fieles en la Celebración litúrgica del Viernes Santo y para el Viático de los enfermos, es una invitación a la adoración, silenciosa y prolongada, del Sacramento admirable instituido en este día.

   Por lo tanto, para el lugar de la reserva hay que evitar el término "sepulcro" ("monumento"), y en su disposición no se le debe dar la forma de una sepultura; el sagrario no puede tener la forma de un sepulcro o urna funeraria: el Sacramento hay que conservarlo en un sagrario cerrado, sin hacer la exposición con la custodia.

   Después de la media noche del Jueves Santo, la adoración se realiza sin solemnidad, pues ya ha comenzado el día de la Pasión del Señor.




   Sin embargo, sigue siendo lo tradicional llamarle visita al Monumento, ya que no suele saberse el significado del término "monumento", ni que hace referencia a un sepulcro.
   Este monumento de Jueves Santo de Carcagente, en una fotografía fechada por la Biblioteca Valenciana como anterior a 1924, es bastante sencillo. A veces el Monumento podía ser un catafalco de considerable altura, ocupando gran parte de la iglesia, con la urna de la reserva en un templete, escalinata, y con incontables candelabros y cirios de todos los tamaños, cortinajes, y otros elementos decorativos.





Continuará






jueves, 5 de abril de 2012

Valencia: La paraeta dels Sants. Monumentos de Jueves Santo en miniatura.









 

 "La paraeta dels sants", de Antoni Cidón, publicado en el Almanaque de Las Provincias para 1907.






    Hoy es Jueves Santo.
   Era, al parecer, costumbre en Valencia, y quizás en otras ciudades, colocar Monumentos de Jueves Santo en miniatura en las casas, a semejanza de los que se instalan en las iglesias. Las figuras y demás elementos se vendían el Domingo de Ramos en una feria situada en los alrededores de la Catedral (y en la Paraeta dels Sants, junto a la Lonja, hasta el Jueves Santo).
   Es una tradición poco conocida, de la que por ahora no hemos encontrado apenas documentación. Pero en estos versos de Antoni Cidón, publicados en 1906, queda bien claro que era una costumbre arraigada en Valencia, al menos a mediados del siglo XIX, y que en el momento de escribir el poema ya se encontraba en cierta decadencia. Un poema que comienza con notas de humor, pero que acaba con la tristeza de la nostalgia del tiempo pasado y de los recuerdos de una infancia ya lejana.
   Por otra parte, sí es conocida la existencia de urnas, y urnas - sepulcro con el Cristo Yacente en miniatura, de terracota o barro, e incluso en talla de madera, y objetos litúrgicos en miniatura, como candelabros, o pequeños altares, que debieron utilizarse para instalar estos Monumentos caseros.
   Teníamos algunas referencias familiares a esta tradición, pero estos versos son la única descripción escrita que hemos visto. Es un tema que nos interesa particularmente, así que procuraremos encontrar más datos, sobre todo porque es una costumbre que parece completamente olvidada.
   En cualquier caso, el texto de Antoni Cidón habla por sí sólo.





   Antoni de Cidón Navarro, entre otras cosas, dirigió el semanario El Carranch (1895) y escribió poesía y obras de teatro en valenciano. Fué secretario general de Lo Rat Penat y presidente de su Comisión de Teatro a principios del S. XX.